LA HOMOSEXUALIDAD, LA BISEXUALIDAD Y LA TRANSEXUALIDAD DESDE UN ENFOQUE BIOCULTURAL

Por Fabián Granobles Ocampo –  Asociación de Ateos de Cali‘s note.
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Los interrogantes con los cuales se pretende iniciar este texto son:

1)    ¿La homosexualidad, bisexualidad y transexualidad tienen un fundamento biológico o natural?

2)    ¿Cuál es el papel de la cultura en la homosexualidad, bisexualidad y transexualidad?

3)    ¿Qué es la homofobia, la bifobia y la transfobia?

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1). El fundamento biológico o natural de la homosexualidad, la bisexualidad y la transexualidad: En (1991), el neurobiólogo británico-estadounidense Simon LeVay (1943- ), conocido por sus estudios sobre las estructuras cerebrales y la orientación sexual, publicó un artículo llamado “Una diferencia en la estructura hipotalámica entre hombres homosexuales y heterosexuales”[1]. En él se describe una diferencia en el porcentaje del tamaño y volumen del tercer núcleo intersticial del hipotálamo anterior (INAH3) entre hombres homosexuales y heterosexuales, aclarando que este es más grande en heterosexuales en comparación al hallado en cerebros homosexuales. El INAH3 homosexual es similar en tamaño al encontrado en cerebros femeninos. Simon LeVay escribió que estos hallazgos indican que el INAH muestra un dimorfismo acompañado de la orientación sexual, y sugiere que tal orientación tiene un sustrato biológico. Sin embargo, Simon LeVay agregó que hay una reducida existencia de excepciones en la que el tamaño del INAH3 no se correlaciona directamente con la orientación sexual, añadiendo que puede ser una importante variable, pero que no puede ser la única variable. También es posible, sin embargo, que estas excepciones se deban a deficiencias técnicas o de mala asignación de los sujetos a sus grupos[2]. Una reciente investigación en el Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia), hecha por Ivanka Savic y Pers Lindström encontró, además de la diferencia del tamaño del INAH3, que existe una diferencia entre los hemisferios cerebrales del hombre y de la mujer. Ivanka Savic y Pers Lindström emplean en su trabajo (publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences) 2 de las nuevas técnicas de imagenología: la resonancia magnética (MR), con la que puede determinar con precisión el volumen de los hemisferios cerebrales, y la tomografía por emisión de positrones (PET), que permite una evaluación funcional a partir de los cambios en el flujo sanguíneo en distintas regiones del cerebro, bajo condiciones controladas. Los resultados de Ivanka Savic y Pers Lindström se realizaron en un conjunto de 90 personas saludables con edad promedio de 30 años, divididas en 4 grupos a partir de su orientación sexual, determinada por ellos mismos a partir de pruebas estandarizadas.  Los resultados obtenidos con la resonancia magnética (MR) revelan que los hombres tienden a tener el hemisferio derecho un poco más grande que el hemisferio izquierdo, y por el contrario, las mujeres tienen prácticamente los 2 hemisferios del mismo tamaño. Lo más interesante, es que cuando se investigó con homosexuales se vio que los hombres homosexuales tienden a tener hemisferios más simétricos, como las mujeres heterosexuales; y que las mujeres homosexuales tienden a tener el hemisferio derecho más grande que el izquierdo, como los hombres heterosexuales. Por su parte, las observaciones sobre el flujo sanguíneo realizadas con la tomografía por emisión de positrones (PET) revelan diferencias en las conexiones funcionales a nivel de una región del cerebro conocida como amígdala, que consiste en un conjunto de núcleos neuronales localizados en la profundidad del lóbulo temporal. La conectividad funcional de esta región muestra diferencias, pues mientras que en hombres homosexuales y mujeres heterosexuales las conexiones fueron más generalizadas desde la amígdala izquierda, en hombres heterosexuales y mujeres homosexuales lo fueron desde la amígdala derecha.

El neurobiólogo y médico holandés Doctor Dick Swaab (1944- ), docente de neurobiología de la Universidad de Ámsterdam, fundador del Banco de Cerebros de la Universidad de Ámsterdam, Holanda (Países Bajos) y director hasta (2005) del Instituto Holandés para la Investigaciones sobre el Cerebro (Nederlands Instituut voor Hersenonderzoek) de la Real Academia Holandesa de Artes y Ciencias (Koninklijke Nederlandse Akademie van Wetenschappen), menciona que en la orientación sexual interfieren gran cantidad de factores como circuitos neuronales, factores genéticos y hormonas; pero hace hincapié en que, durante los 6 primeros meses de vida gestacional, se establece una impronta de carácter sexual en el encéfalo y que en 2 etapas subsecuentes e importantes, durante los 2 primeros años de vida y la adolescencia, existen cambios de gran actividad hormonal que pueden consolidar la forma en que cada individuo ejerce su sexualidad[3].

El biólogo, lingüista y escritor canadiense Bruce Bagemihl  (“Exuberancia biológica: homosexualidad animal” y “Diversidad Natural”), la bióloga y ecóloga estadounidense Joan E. Roughgarden (“El Arco Iris de la Evolución”) y el psicólogo y neurocientífico estadounidense Paúl Vasey (“El puzle de la orientación sexual: ¿Qué es y cómo funciona?”; “La psicobiología del sexo no conceptivo”; “La identificación de genes que influyen en la orientación sexual masculino en una isla de la Polinesia”), muestran que comportamiento homosexual y bisexual, no necesariamente sexo, ha sido observado en 1500 especies, mamíferos desde primates, macacos japoneses, jirafas, ovejas, elefantes africanos y asiáticos, bisontes americanos, leones, hienas manchadas, delfines mulares, lagartijas, libélulas, pingüinos, cisnes hasta parásitos intestinales, y está bien documentado para unas 500 especies. Janet Mann, bióloga de la Universidad de Georgetown, EUA, explica que no todo acto sexual responde a funciones reproductivas, pues incluye copulación, estimulación genital, juegos de apareamiento y exhibiciones. Esto refuta de manera contundente el prejuicio cultural e histórico que asegura que la homosexualidad y la bisexualidad son antinaturales y que la sexualidad (y el sexo) se reducen a la reproducción, ni necesitan curarse, pues no son enfermedades, son parte de la condición humana, por lo que no tiene ningún fundamento la supuesta terapia de reorientación sexual  (terapia reparativa o terapia de conversión,  que incluye la modificación del comportamiento, la terapia de aversión, el psicoanálisis, la oración y el consejo religioso), estrechamente relacionada con el movimiento exgay, explícitamente religioso y político. Un mito arraigado y comúnmente aceptado es el que afirma que las relaciones homosexuales no son duraderas. Sin embargo, una serie de estudios a largo plazo, desarrollados por John Gottman (psicólogo y docente de la Universidad de Washington), comprobó que el 80% de las parejas homosexuales, sostienen relaciones que duran más de 12 años. La tasa de separaciones, proyectada a 40 años, resultó menor en comparación con parejas heterosexuales, en un mismo lapso de tiempo. Otro mito lamentablemente muy arraigado culturalmente es el que afirma la relación directa y estrecha entre pederastia y homosexualidad y bisexualidad. La pederastia es practicada por hombres y mujeres de distintas preferencias sexuales. En (1989), el físico y sexólogo checo-canadiense Kurt Freund, del Instituto de Psiquiatría de Clarke, Canadá, emprendió un estudio para obtener algunas respuestas. Su equipo mostró fotos de niños y adolescentes de ambos sexos a hombres homosexuales y heterosexuales, mientras medía la excitación sexual de los participantes. Según los resultados, los heterosexuales se excitaban más que los homosexuales, en especial con las niñas. En (1994), la pediatra Carole Jenny, de la Universidad de Colorado, entrevistó a casi 270 niños que habían sido violados por adultos. En el 82% de los casos, el agresor tenía una pareja heterosexual y pertenecía al ambiente cercano al niño. En sólo 2 de los casos el criminal era homosexual (un gay y una lesbiana).“El niño necesita una madre y un padre para convertirse en un adulto sano”, es quizás el mito más arraigado y aceptado socioculturalmente que trata de fundamentar la homofobia y el rechazo a la adopción por parte de parejas del mismo sexo. Recientemente Live Science publicó un estudio en que se examinó a 90 adolescentes. 45 vivían con madres lesbianas, y los otros 45 vivían con parejas heterosexuales. Se analizaron diversos factores de su vida cotidiana y su desempeño social. Los resultados en ambos grupos fueron casi idénticos, con la diferencia de que los niños del primer grupo registraron calificaciones más altas en la escuela. Otros estudios similares han señalado que los niños educados por 2 padres o 2 madres, son menos propensos a la delincuencia y el vandalismo: peleas, robo, invasión de la propiedad privada, entre otros. Timothy Biblarz, sociólogo de la Universidad del Sur de California, señala: “La ciencia demuestra que los niños criados por padres homosexuales crecen igual o mejor que los niños criados por padres heterosexuales.

2).  El papel de la cultura en la homosexualidad, bisexualidad y transexualidad como aspecto humano. Esbozo histórico: La homosexualidad y la bisexualidad como fenómenos y aspectos humanos no siempre han tenido la misma percepción (aceptación, tolerancia o rechazo) ni a nivel cultural ni a nivel histórico, pues ha variado dependiendo de la sociedad-cultura y de la época histórica. Hay registro histórico de relaciones homosexuales y bisexuales en la Antigüedad en Mesopotamia, Egipto, Persia, China, India, Japón, Grecia, Roma y las culturas indígenas prehispánicas. En Grecia Antigua, se consideraba normal que un muchacho (entre la pubertad y el crecimiento de la barba) fuera el amante de un hombre mayor (erastés), el cual se ocupaba de la educación política, social, científica y moral y la protección del amado[4]. El joven (erómenos) y su retribución al amante era su belleza, juventud y compromiso. Existían elaborados protocolos sociales para proteger a los jóvenes del deshonor asociado a ser penetrado. Se esperaba que el erómeno respetara y honrara al erastés, pero no que lo deseara sexualmente. Aunque ser cortejado por un hombre mayor era prácticamente una prueba de hombría para los jóvenes, un joven con deseo sexual recíproco para con su erastés debía afrontar un estigma social considerable. Pero se consideraba más extraño que 2 hombres adultos mantuviesen una relación amorosa (aunque se ve que era normal en la relación entre Aquiles y Patroclo, o en las parejas de soldados tebanos y hasta en la relación entre Alejandro Magno y Hefestión).  El Batallón Sagrado de Tebas (unidad militar separada del resto y reservada únicamente a hombres y sus jóvenes amados), es normalmente considerado como el primer y principal ejemplo de cómo en la Antigua Grecia se usaba el amor entre soldados en la tropa para estimular su espíritu combativo. Los tebanos atribuían al Batallón Sagrado el poder de Tebas durante la generación anterior a su caída ante Filipo II de Macedonia, que quedó tan impresionado ante su valor en combate que mandó construir un monumento que aún hoy se mantiene en pie en el lugar donde se enterró a los soldados. Cabe destacar el hecho de que ser pasivo (ho paschon) no era bien visto socialmente en Grecia Antigua, pues se consideraba que serlo significaba ser intelectualmente inferior y más inexperto que el que asumía un rol activo (ho poion)[5]. También cabe destacar que la homosexualidad femenina no estaba bien vista; la máxima griega era, a este respecto, que “la mujer era para la reproducción, pero el hombre para el placer”, pues se consideraba que el amor puro y verdadero sólo era posible entre 2 hombres libres, aunque existen ejemplos como el de la escritora y poetisa griega Safo de Lesbos o Safo de Mitilene (650/610 a.n.e.-580 a.n.e.).

En Roma Antigua, si bien algunos autores como el historiador, senador, cónsul y gobernador del Imperio Romano Cornelio Tácito (55-120) o el historiador y biógrafo romano Gayo Suetonio Tranquilo (70-126) contemplaban la homosexualidad y  bisexualidad como un signo de degeneración moral e incluso de decadencia cívica (en latín “gymnasia et otia et turpes amores”, “deporte, holgazanería y amores vergonzosos”), era relativamente frecuente que un hombre penetrara a un esclavo o a un joven, mientras que lo contrario era considerado una desgracia. Existen numerosos ejemplos de literatura lírica ensalzando el amor y las relaciones homoeróticas.  El lesbianismo también era conocido en  Roma Antigua, tanto en la forma sáfica, (entre mujeres femeninas que apreciaban sexo con adolescentes (una especie de pederastia femenina)), como en la forma tribadista (en la que mujeres masculinas apreciaban ocupaciones típicamente masculinas como la lucha, la caza y, también, el sexo con otras mujeres). En los comienzos de la República Romana las relaciones homosexuales entre hombres libres estaban penadas incluso con la muerte por la “Ley Scantinia”. Las costumbres griegas fueron siendo aceptadas gradualmente por la sociedad romana a finales de la República y principios del Imperio. Sin embargo, las relaciones con el mismo sexo surgieron de una forma bastante diferente de cómo era la homosexualidad en la Grecia Antigua. . Como los hombres ostentaban (en particular el “pater familias”), completamente la autoridad en la sociedad romana, las relaciones con el mismo sexo a menudo se establecen como interacciones del tipo amo/esclavo. Usar a los esclavos para la satisfacción sexual del amo era considerado legítimo, incluso en contra de los deseos del esclavo. Por lo tanto era aceptable que un ciudadano romano adulto penetrara a su esclavo, ya fuera hombre o mujer, pero no estaba bien visto que fuera un ciudadano romano adulto penetrado.  Edward Emily Gibbon (1737-1794) en su obra“Historia de la Decadencia y Caída del Imperio Romano” confirma que de los 12 primeros Emperadores Romanos solo Claudio (Tiberio Claudio César Augusto Germánico, 10 a.n.e. —  54) era heterosexual. Todos los demás tuvieron chicos u hombres como amantes. El Emperador Romano Nerón (Nerón Claudio César Augusto Germánico, 37-68) fue el primer emperador romano que se casó con otro hombre, un joven eunuco de palacio llamado Esporo y convertido en Sabina por Nerón para reemplazar a su amada y fallecida Popea. La Iglesia Católica condenaba a los homosexuales durante la Edad Media, y en la actualidad sigue rechazando la homosexualidad y además ha vetado el sacerdocio a los homosexuales.  También la Iglesia Ortodoxa y el Protestantismo en sus diferentes ramas mantienen estos prejuicios, al considerar a la homosexualidad como contra natura (antinatural) y como un pecado El Islam, ha aplicado legislaciones para penalizar la homosexualidad, y son pocos los países islámicos que no la penalizan. La Inquisición Española (en especial la Inquisición Aragonesa) y la Inquisición Portuguesa persiguieron y castigaron la sodomía, a la que consideraban un pecado nefando. En Londres y Ámsterdam se hicieron persecuciones contra los sodomitas.

El Nazismo (Nacionalsocialismo) consideraba a los homosexuales degenerados, que no servían a su patria, pues los homosexuales no se reproducían y por tanto no perpetuaban la raza aria. La homosexualidad constituía una de las pruebas de degeneración racial que, además, se transmitía por vicio de unos individuos a otros; por ello las autoridades debían poner todos los medios a su alcance para evitar su extensión. A finales de febrero de (1933), en una campaña masiva, el Ministerio del Interior de Prusia ordenó el cierre de los clubes gays de Berlín y del resto de Alemania, las publicaciones homosexuales fueron prohibidas, libros de escritores homosexuales y bisexuales fueron quemados y las organizaciones homosexuales y bisexuales fueron declaradas ilegales. Durante la Alemania Nazi (Tercer Reich, 1933-1945) se calcula que se persiguió a más de 100.000 hombres (en alemán “rosa liste”, “lista rosa”), de los que unos 50.000 fueron condenados. De estos, de 5.000 a 15.000 fueron enviados a campos de concentración y exterminio. La tasa de mortalidad en los campos de concentración y exterminio no es conocida, pero algunos autores la sitúan en el 60%. El triángulo rosa invertido, era el símbolo con el que se marcaba a los homosexuales en los campos de concentración y exterminio. El triángulo negro invertido fue el símbolo impuesto a las mujeres que eran arrestadas por comportamiento antisocial (feministas, lesbianas, prostitutas, es decir, aquellas que no se conformaban con el ideal de la mujer de hogar que cocinara, limpiara, criara niños y fuese pasiva). Después de la Segunda Guerra Mundial, tras la derrota de la Alemania Nazi en (1945), la homosexualidad continuó siendo un delito en Alemania, tanto en la República Federal de Alemania (Alemania Occidental) como en la República Democrática de Alemania (Alemania Oriental). La persecución de la homosexualidad en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) comenzó desde (1934) hasta la caída de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Los homosexuales eran condenados a la cárcel o a trabajos forzados, en campos en los que la temperatura en el invierno llega a 50º grados bajo cero, donde muchos de ellos encontraron la muerte. En (1934) la homosexualidad se convirtió de nuevo en delito, pues el código penal de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia introduce el Artículo 121 del código penal[6] que criminaliza el muzhelozhstvo (coito anal o sodomía), previendo de hecho la pena de cárcel de hasta 5 años para los actos homosexuales, con la posibilidad de agravante de hasta 8 años en casos de práctica mediante coacción, de relaciones con menores de edad o mediante violencia. El Franquismo en España, que duró desde (1939) hasta (1975), de ideología de extrema derecha, nacionalcatólica, antidemocrática y anticomunista, contaba con el apoyo del Falangismo y de la Iglesia Católica. En esta época, el General y Dictador Español Francisco Franco Bahamonde (1892-1975) otorgó a las autoridades religiosas católicas el control de la moral pública y privada, que incluye una ética sexual represiva hacia cualquier desviación sobre el modelo heterocentrista y patriarcal imperante de lo masculino o lo femenino. Consecuentemente con los ideales del gobierno, durante esta etapa de la historia de España, la homosexualidad fue perseguida por la llamada “Ley de Vagos y Maleantes” (Ley del código penal español de 4 de agosto de1933, referente al tratamiento de vagabundos, nómadas, proxenetas y cualquier otro elemento considerado antisocial y que posteriormente fue modificada para reprimir también a los homosexuales en 1954). Más tarde, ya en (1970), la “Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social” (Ley del código penal español aprobada el 5 de agosto de 1970, la cual sustituía principalmente a la Ley de Vagos y Maleantes para el control de todos los elementos considerados antisociales, es decir, “peligrosos moral y socialmente”. Entre ellos se incluía a aquellos que practicaran la mendicidad, la homosexualidad, el vandalismo, el tráfico y consumo de drogas, la venta de pornografía, la prostitución y el proxenetismo, así como a los inmigrantes ilegales) dio el enfoque de tratar y curar la homosexualidad.

Dentro de las cultura occidental, la ideología sexual dominante ha sido históricamente heterocentrista y patriarcal, por lo cual, la sexualidad se ha considerado fundada en la reproducción, las mujeres han sido relegadas a funciones reproductoras y domésticas y a estructuras socioculturales de debilidad y sumisión y la heterosexualidad se ha considerado la única opción razonable, racional, saludable, legítima y natural, y en donde la homosexualidad masculina,  ha sido fuertemente reprobada y castigada, mientras que la homosexualidad femenina ha sido prácticamente invisibilizada.. Antes de la revolución sexual de la década de (1960), no había ningún término común que no fuera despectivo para los no heterosexuales. Lo más parecido era tercer género que provenía de la sexología de la década de (1860) y la cultura hindú, pero nunca alcanzó un uso generalizado. El concepto homosexual fue creado por primera vez en (1869) por el escritor, poeta y traductor húngaro Karl-María Kertbeny (1824-1882), pero fue el libro “Psychopathia Sexualis” del psiquíatra alemán Richard Freiherr von Krafft-Ebing (1840-1902) el que popularizó el concepto en (1886), para describir la atracción y el comportamiento sexual entre personas del mismo sexo. El concepto homosexual, adquirió en la cultura anglosajona connotaciones negativas y de discriminación, por lo que se tendía a reemplazarlo por homófilo en la década de (1950) y (1960), y posteriormente por gay en la década de (1970). En (1952) la American Psychiatric Association incluyó la homosexualidad en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales entre los desequilibrios emocionales patológicos. Cuando las lesbianas empezaron a construir su propia identidad, el término gays y lesbianas se generalizó.

LGBTI son las siglas que designan colectivamente a lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales. Fue probablemente utilizado por primera vez para referirse a toda la comunidad por los estudiantes activistas LGBT de la década de (1960), aunque no está claro con qué frecuencia o alcance se usó entonces el concepto. La bandera del arco iris es un símbolo usado como apoyo al orgullo gay y lésbico desde la década de (1970). Diseñada originalmente por Gilbert Baker (1951- ), los diferentes colores simbolizan la diversidad en la comunidad LGBTI. Actualmente, organizaciones estadounidenses e internacionales tales como la Asociación Médica Norteamericana (American Medical Association), la Asociación Norteamericana de Consejería (American Counseling Association), la Asociación Nacional de Trabajadores Sociales (National Association of Social Workers), la Academia Norteamericana de Pediatría (American Academy of Pediatrics), la Asociación Nacional de Psicólogos Escolares (National Association of School Psychologists), la Academia Norteamericana de Asistencia Médica (American Academy of Physician Assistants) han retirado a la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales. El gobierno de Gran Bretaña retiró a la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales en (1994), seguido por el Ministerio de Salud de Rusia en (1999) y la Sociedad China de Psiquiatría en (2001). El Parlamento Europeo y el Consejo de Europa han recomendado a todos los estados miembros la inclusión en su legislación de medidas antidiscriminatorias y de igualdad para todas las minorías, incluyendo las sexuales, medidas que ya están vigentes en la mayor parte de la Europa Occidental y se están llevando a cabo en la Europa Oriental.

Las minorías sexuales no pertenecen a un partido político determinado. Diferentes corrientes y partidos socialistas y comunistas (de igual forma que las diferentes corrientes y partidos de la derecha política) tanto se han opuesto como han apoyado los derechos LGBT, a menudo haciendo coincidir sus actitudes con la ideología dominante de la sociedad y de la época histórica. Al igual que con otros asuntos de la política sexual, como la pornografía, las actitudes frente a las minorías sexuales suelen diferenciarse entre autoritarios y libertarios, más que entre derechas e izquierdas; tal como indicó el sociólogo e historiador británico Jeffrey Weeks (1945- ) en (1989), “la creencia de que la homosexualidad es algo que «debe ser desacreditado e impedido» puede ser uno de los poco puntos en común entre Fidel Castro y Margaret Thatcher”[7]. Sin embargo, la izquierda radical y el movimiento LGBT han interactuado y se han enfrentado de forma especial desde que ambos surgieron a finales del s. XIX en Europa.

En la actualidad alrededor de 80 países en el Mundo criminalizan la homosexualidad, la bisexualidad y la transexualidad y condenan los actos sexuales entre personas del mismo sexo con penas de prisión; 10 de estos países (Afganistán, Mauritania, Nigeria, Somalia, Sudán, Pakistán, Arabia Saudita, Irán, Emiratos Árabes y Yemen) mantienen para estos casos la pena de muerte.   La homosexualidad está penalizada legalmente con cárcel en varios países de África (como Senegal, Tanzania, Zambia, Kenia, Sierra Leona, Etiopía, Malawi y Eritrea) así como en otros países como Guyana, Malasia, Papúa Nueva Guinea.  En América, Brasil es el país en el que más asesinatos de homosexuales se producen, habiéndose registrado 122 en (2007), la mitad de transexuales. El segundo país en la lista es México, con unos 35 casos por año, y tercer país en la lista es EUA, con unos 25 por año. Australia, República Checa, Canadá, Holanda (Países Bajos), Alemania y España, aparecen como los países más solidarios con la Comunidad LGTBI en el Mundo. En (1897) se creó en Berlín, Alemania, el Comité Científico Humanitario (en alemán Wissenschaftlich-humanitäres Komitee, WhK) para luchar por la despenalización de la homosexualidad y su reconocimiento social, así como el de los transexuales, convirtiéndose así en la primera organización pública de defensa de derechos LGTBI del Mundo.  Poseía una biblioteca de investigación y un gran archivo, además de publicar la revista científica Jahrbuch für sexuelle Zwischenstufen (Anuario para los estados sexuales intermedios). Tenía además una consulta de asesoramiento sexual y matrimonial. También destacó por ser pionero en promover congresos internacionales de estudio la sexualidad, organizando la Liga mundial para la reforma sexual y difundir lo que llamaron reforma sexual,reclamando derechos civiles y la aceptación social de los homosexuales y transexuales. En (1896) se publica Der Eigene (El Propio) la primera revista homosexual regular del Mundo. El Institut für Sexualwissenschaft (Instituto para la Ciencia Sexual, 1919-1933), fundado por  Magnus Hirschfeld fue pionero mundial en la defensa de la educación sexual, la contracepción, el tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual, la emancipación de las mujeres y los derechos civiles y la lucha para la aceptación social de homosexuales y transexuales, ofreciendo diversos servicios endocrinológicos y quirúrgicos, incluyendo las primeras operaciones modernas de cambio de sexo en la década de (1930). En (1930) se produjo la primera reasignación de sexo de la historia. El pintor danés Einar Mogens Wegener (1882-1931) se sometió a 5 operaciones en Alemania, bajo la supervisión de Magnus Hirschfeld, tras las cuales tomó el nombre de Lili Elbe. Argentina fue el primer país de Latinoamérica en contar con un grupo LGBT, Nuestro Mundo (NM), organizado en (1969), y pronto fue seguida por otras como el Frente de Liberación Homosexual de Argentina y el frente de Liberación Homosexual de México (1971), el Colectivo de Liberación Homosexual en México (1972), la Comunidad del Orgullo Gay en Puerto Rico (1974) y la Comunidad Homosexual Argentina (1984).

3) ¿Qué es la homofobia, la bifobia y la transfobia? La homofobia hace referencia a la aversión, discriminación u odio contra los hombres y las mujeres homosexuales. El concepto homofobia fue utilizado por primera vez en (1971) por el psicólogo estadounidense George Weinberg en su obra “La sociedad y el homosexual sano” (“Society and the healthy homosexual”). La bifobia es la aversión, discriminación o el odio contra los hombres y las mujeres bisexuales. La transfobia hace referencia a la aversión y discriminación hacia la transexualidad, basada en su identidad de género interna. La transfobia puede tener consecuencias graves para el sujeto de la actitud negativa. El Día Internacional contra la Homofobia, la y la Transfobia (en inglés, International Day Against Homophobia, IDAHO) se celebra el 17 de mayo coincidiendo con la eliminación en (1990) de la homosexualidad de la listas de enfermedades mentales por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aunque desde (1973), la comunidad científica internacional considera que la homosexualidad no es una enfermedad. El Día Internacional de la Memoria Transexual (en inglés Transgender Day of Remembrance (TDoR)), fue creado en (1998) por Gwendolyn Ann Smith (mujer transexual, diseñadora gráfica, columnista y activista), se celebra anualmente el 20 de noviembre y está dedicado a la memoria de aquellos que han sido asesinados víctimas de la transfobia, el odio y el miedo a las personas transexuales y de género no convencional, así como a recordar la violencia continua que sufre la comunidad transexual. El borrado bisexual es la tendencia a ignorar, eliminar, falsificar o reexplicar las pruebas sobre bisexualidad en los registros históricos, materiales académicos, noticias y otras fuentes primarias. En su forma más extrema, el borrado bisexual puede incluir la negación de la existencia de la bisexualidad. El 23 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Bisexualidad que tiene por objetivo la visibilidad de la comunidad bisexual, así como evitar la bifobia. Es una fecha poco conocida, incluso dentro de la Comunidad LGTBI.

En un informe presentado el (10 de mayo de 2007), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha señalado que las personas LGBTI suelen ser discriminadas en el trabajo y al realizar el servicio militar voluntario y obligatorio, sufriendo especialmente violencia verbal, física y psicológica, debido en gran medida a la falta de legislación en la mayoría de países. El (26 de marzo de 2007), un grupo de expertos en derechos humanos hizo público un documento en el que se especificaba la aplicación de la legislación internacional en derechos humanos a las cuestiones de orientación sexual e identidad de género, en donde se declara que las leyes que penalizan la homosexualidad violan el derecho internacional de no discriminación, siendo conocido como los Principios de Yogyakarta sobre la Aplicación del Derecho Internacional de Derechos Humanos a las Cuestiones de Orientación Sexual e Identidad de Género. La Asociación de Ateos de Cali (AAC) rechaza abierta y explícitamente la homofobia, bifobia y transfobia, y apoya activa y concretamente las luchas contra las  formas de discriminación mencionadas como algo justo, razonable y válido en sí mismo.

[1] LeVay, Simón., “A difference in hypothalamic structure between homosexual and heterosexual men”, Science, 1991, 253, pág. 1034-1037.

[2]  LeVay, Simón., “The Sexual Brain”, Cambridge: MIT Press, 1991.

[3] Swaab, Dick., Homosexuality: not a choice”, 24 de Febrero de 2009. 

[4] “Amor entre hombres en la Grecia Clásica”, Androphile, consultado el 2 de julio de 2007.

[5] “Homosexualidad en la Grecia Clásica”., Islaternura, consultado el 4 de julio de 2007.

[6] El Artículo 121 del código penal de la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) decía: 1). La relación sexual de un hombre con otro hombre (sodomía) se penalizará con la privación de libertad por un periodo de hasta 5 años. 2). Sodomía agravantes. Si se aplicara violencia física, amenazas, se practicara con un menor o abusara de la superioridad con alguien dependiente se penará con privación de libertad de hasta 8 años.

[7] Weeks, Jeffrey., Sexual politics, Revista New Internationalist, n° 201, Noviembre de 1989.

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